Mercado Semanal de Benissa
Color, producto fresco y tenderos que te saludan por tu nombre aunque no te conozcan. Así son las mañanas de sábado aquí.
Cada sábado por la mañana, las calles del centro de Benissa se transforman. El casco antiguo se llena de puestos, aromas, voces y gente con bolsa en mano que viene a por fruta, por pan o simplemente por costumbre. Porque el mercado de Benissa no es solo para comprar, es un plan en sí mismo.
Desde las ocho, los tenderos ya están montando su puesto. Hay de todo, desde frutas de temporada, verduras de la huerta y miel local, hasta embutidos que huelen a campo y dulces que saben a horno de leña. También ropa, calzado y algún que otro hallazgo inesperado.
La mejor parte es que el mercado recorre parte del casco antiguo, así que entre compra y compra, también estás redescubriendo el pueblo. Es fácil perderse entre los puestos y terminar desayunando en una de esas cafeterías que llevan años abiertas y siguen oliendo a lo de siempre.
El ambiente es el de siempre: natural, cercano, auténtico. Y aunque todo el mundo te dirá que vayas pronto, si llegas más tarde no pasa nada. Igual te cruzas con alguien conocido y la compra se alarga.
¿Te va lo más local todavía?
Apunta esto: cada segundo sábado del mes, también puedes visitar el Mercat dels Porxes. Aquí todo es kilómetro cero, sin intermediarios. Labran, cocinan o recolectan... y lo venden ellos mismos. Producto bueno, trato directo y precio justo.