Moros y Cristianos de Moraira
Junio. Música en la calle, pólvora en el aire y una fiesta que mezcla historia, espectáculo y orgullo local.
En Moraira, cuando llega junio, todo cambia. El mar sigue ahí, las terrazas siguen llenas, pero algo se nota en el aire. Es pólvora, sí. Pero también emoción, trajes que no pasan desapercibidos, y una energía que solo tiene un nombre: Moros y Cristianos.
Aunque esta fiesta es relativamente joven (empezó en 1990) ya es parte del alma del pueblo. Cada año, en la segunda o tercera semana de junio, las calles se llenan de color, historia y música. Y sí, se nota que aquí la viven todos, desde el vecino de siempre hasta quien se la encuentra por primera vez.
Las protagonistas de todo esto son las “filades”, grupos de amigos (y amigas, porque en Moraira la fiesta ha sido mixta desde el minuto uno) que representan los dos bandos históricos: moros y cristianos. Cada “filà” tiene su propio nombre, su traje, su escudo, y su forma de celebrar.
Los momentos clave
- Jueves: Presentación de Banderines
Cada “filà” muestra sus colores, capitanes y embajadores en una gala que da el pistoletazo de salida.
- Viernes noche: Conquista Mora
En la Playa de l’Ampolla, los moros llegan por mar y toman la ciudad en una representación con fuego, tambores y muchas emociones.
- Sábado: Reconquista Cristiana
En el mismo escenario, los cristianos retoman el control en una nueva batalla teatral. Esa noche, hay música en directo, fiesta en la calle y ambiente hasta que el cuerpo aguante.
- Domingo: Desfile de Gala
Todas las “filades” desfilan por el centro con sus mejores trajes. Una explosión de color, ritmo y orgullo.