La Caleta
No hay cartel. No hay bar. No hay prisa. Solo mar, roca y tú, si sabes encontrarla.
Es una de esas calas que no salen en las postales, pero que los locales guardan como un pequeño secreto. Entre Calpe y Benissa, escondida tras un tramo del Paseo Ecológico, se encuentra La Caleta. No tiene cartel, ni chiringuito, ni aglomeraciones, y por eso vale la pena. Es una cala de piedra, de las que no se llenan, ideal para parar un rato, leer, meterse al agua o simplemente mirar el mar sin interrupciones.
El acceso se hace a pie por un sendero que baja entre vegetación mediterránea, así que el plan ya empieza bien desde el camino. Una vez llegas, verás cantos rodados, agua limpia y un entorno en estado natural.
No hay servicios, así que hay que ir preparado, con buen calzado, algo de sombra, agua y lo que necesites para pasar un rato sin depender de nada más. El fondo marino rocoso también la hace ideal para snorkel si te llevas gafas.
Lo que la hace distinta
- Sin cartel, sin servicios, sin ruido. Una cala casi secreta entre Calpe y Benissa.
- Acceso solo a pie por el Paseo Ecológico, rodeado de vegetación mediterránea.
- Ideal para quienes buscan tranquilidad real y baño sin agobios.
- Fondo marino rocoso, perfecto para snorkel si llevas gafas.
- Pequeña, sin urbanizar, con vistas abiertas y sin interferencias.