Serra Gelada
Acantilados de vértigo, caminos con vistas y mar a un lado casi todo el tiempo. Si te gusta caminar (de verdad), aquí tienes uno de los mejores paisajes de la Costa Blanca.
Hay varias formas de explorarlo, y tú eliges si prefieres algo suave o un buen reto. Si solo quieres pasear un rato, tienes rutas como la del Faro del Albir o la Punta del Cavall: fáciles, con sombra en algunos tramos y vistas para parar a mirar cada poco. Pasan por calas escondidas como la del Metge, la Almadrava o la del Tío Ximo. Buenas si vas en familia o si estás en modo vacaciones suaves.
Ahora, si vienes con energía, la ruta principal de la Serra Gelada es otra cosa. Empieza en Benidorm (Avenida de Madrid), sube por la Cruz y bordea todos los acantilados hasta llegar al Faro del Albir. Son unos 11 kilómetros solo de ida, unas cinco horas sin paradas, y eso si no te entretienes haciendo fotos al Peñón de Ifach o a la Isla de Benidorm que se ven desde arriba. El punto más alto: el Alto del Gobernador, a 440 metros de altura.
En lo alto también está la Torre del Vigía del siglo XVII, que parece colocada ahí justo para que descanses y mires a lo lejos con calma. Y eso es lo que te recomendamos: que vayas con calma, con agua, con buen calzado y sin prisa. Porque esta ruta no es solo andar, es mirar, respirar y dejar que el mar te acompañe todo el camino.