Parque Natural del Montgó
Ubicado entre Jávea y Denia, el Parque Natural del Montgó es uno de los atractivos naturales más importantes de la Costa Blanca. Este parque es una visita obligada para los amantes de la naturaleza. Con 753 metros de altura y bañado a sus pies por las cristalinas aguas del Mediterráneo, el Parque Natural del Montgó ofrece al visitante unas vistas privilegiadas de la Costa Blanca, e incluso de la isla de Ibiza, si el tiempo nos acompaña. Un total de 2.117 ha. en las que habitan hasta 650 especies de fauna y vegetación, destacando principalmente carrasca, pinar, erizos, conejos, búhos reales, tejones, jabalíes y zorros. El Montgó ofrece al visitante 3 rutas de sedentarismo con diferentes niveles de dificultad.
Ruta verde: Les Planes
Esta ruta tiene un recorrido de 4.5 Km con una duración estimada de una hora y media. Apta para realizar en bicicleta.
La ruta se inicia en el área recreativa, situada a 700 metros antes de llegar al faro del Cabo de San Antonio. Visitaremos aquí el antiguo cuartel de carabineros, el Santuario de la "Mare de Deu dels Angels" y el paraje de los molinos, un conjunto de torres de molinos de viento (el más antiguo data del siglo XIV). Regresaremos al punto de partida a través de la cuesta del cabo San Antonio.
Ruta amarilla: La Cova de l'Aigua y el Racó del Bou
Al ser una ruta de dificultad media , su distancia es de 3.5 km con una duración aproximada de tres horas y media. Al contrario de a anterior esta ruta no es apta para ciclistas.
La ruta se inicia en la ermita que se construyó en los años 80, junto a la caseta del Pare Pere (siglo XVII), curioso refugio donde el celebre personaje de Denia se retiraba a rezar. El camino serpentea atravesando la hoy abandonada colonia agrícola del Parque Natural del Montgó, que en el primer tercio del siglo XX se destinó a la producción de uva moscatel.
Conforme ascendemos, el paisaje se hace más impresionante, y podremos abarcar con la vista, todo el golfo de Valencia, las montañas de la Safor, Cullera, el Mar Mediterráneo y, en días claros la Isla de Ibiza, al este en el horizonte. Llegaremos a la Cova de l'Aigua, en la que encontraremos una inscripción romana datada en el 238 a. C.
Para terminar, poco a poco iremos descendiendo hasta el Racó del Bou o de l'ull de Bou justo antes de volver al punto de partida.