Pueblos cerca de Altea que puedes visitar
Pueblos cerca de Altea que puedes visitar
Explorar los pueblos cerca de Altea es una de las mejores formas de sumergirse en la esencia de la Costa Blanca: lugares llenos de historia, naturaleza, arquitectura mediterránea y bellas panorámicas del mar y la montaña. Desde nuestra experiencia gestionando alojamientos turísticos en destinos como Altea, Benissa, Moraira o Calpe, muchos nos preguntan qué más lugares cercanos visitar, así que, hemos decidido reunir algunas ideas en esta entrada.
Ideas de pueblos cerca de Altea para visitar
Polop: un balcón mediterráneo lleno de historia
Tiempo desde Altea: 2025 minutos en coche.
Polop es uno de los pueblos más encantadores del interior de la Marina Baja. Su casco antiguo, elevado sobre una colina y coronado por las ruinas del castillo, ofrece vistas espectaculares de la costa y las montañas circundantes.
Nosotros siempre lo recomendamos por su ambiente auténtico, la belleza de sus calles y su famosa plaza de los chorros, una fuente con más de 200 caños que se ha convertido en punto emblemático.El mirador del castillo es uno de los imprescindibles: desde allí podrás obtener algunas de las fotografías más bonitas de tu escapada. Polop es ideal para disfrutar de una mañana diferente antes de seguir explorando la zona.
Calpe: playas, historia y el majestuoso Peñón de Ifach
Tiempo desde Altea: 1520 minutos en coche.
Calpe es uno de los pueblos cerca de Altea más completos y, sin duda, uno de los más visitados por nuestros clientes. Aúna playas de aguas transparentes, un paseo marítimo lleno de vida, gastronomía marinera y un entorno natural único dominado por el Peñón de Ifach, símbolo de la Costa Blanca.
El casco histórico, menos conocido que su zona de costa, es encantador y perfecto para un paseo entre calles decoradas, murales coloridos y restos históricos como el Torreón de la Peça. Si buscas una mezcla de cultura, ocio y naturaleza, Calpe es una visita obligada.
Guadalest: uno de los pueblos más bonitos de España
Tiempo desde Altea: 3040 minutos en coche.
Si hay un pueblo que siempre conquista a quienes visitan la Costa Blanca, ese es El Castell de Guadalest. Considerado uno de los pueblos más bonitos de España, está enclavado en un entorno montañoso único, dominado por un embalse de aguas turquesas y rodeado de belleza natural.
El acceso a su casco antiguo, encaramado sobre una roca, se realiza atravesando un túnel tallado en la piedra, lo que convierte la llegada en una experiencia inolvidable. Allí encontrarás museos curiosos, tiendas artesanales y miradores que ofrecen panorámicas espectaculares. Es un destino perfecto para combinar historia, naturaleza y paisajes memorables.
Benissa pueblo: elegancia medieval y cultura mediterránea
Tiempo desde Altea: 2530 minutos en coche.
Aunque muchos viajeros conocen Benissa por su costa de calas increíbles, su casco histórico es una joya poco explorada. Pasear por sus calles adoquinadas, observar sus casas señoriales y visitar edificios históricos como la Catedral de la Marina es una experiencia enriquecedora.
Este pueblo mantiene un ambiente sereno y cultural que lo hace ideal para viajeros que desean descubrir la Costa Blanca desde una perspectiva más tranquila e histórica. Además, desde Benissa pueblo se accede rápidamente a algunas de las calas más bonitas de toda la zona, como Cala Baladrar o Cala Advocat.
Finestrat: montaña, cultura y vistas al Mediterráneo
Tiempo desde Altea: 3035 minutos en coche.
Finestrat es un pueblo de postal, situado en la falda del Puig Campana, una de las montañas más icónicas de Alicante. Su casco antiguo mantiene la esencia de un pueblo medieval mediterráneo, con calles estrechas, fachadas pintadas y rincones con encanto.
Desde la parte alta del pueblo se obtienen vistas espectaculares tanto de la montaña como del mar. Es un destino perfecto para quienes buscan una combinación de cultura, naturaleza y tranquilidad.
Moraira: sofisticación y encanto mediterráneo
Tiempo desde Altea: 3540 minutos en coche.
Moraira es uno de los pueblos cerca de Altea más elegantes de la Costa Blanca. A pesar de su gran fama, conserva un estilo refinado y un ambiente relajado que enamora a quienes buscan exclusividad sin renunciar a la esencia mediterránea.
Su puerto deportivo, su castillo junto al mar y sus playas y calas de aguas cristalinas hacen que Moraira sea un destino imprescindible. Además, su oferta gastronómica es una de las mejores de la zona.
Jijona: tradición heladera y encanto del interior
Tiempo desde Altea: 4555 minutos en coche.
Jijona (Xixona) es famosa en toda España por ser la cuna del turrón, pero también es un pueblo encantador del interior alicantino, lleno de historia y tradición. Su casco antiguo está salpicado de casas de colores, callejuelas empinadas y restos de su castillo árabe.
La visita es especialmente recomendable si te interesa la gastronomía local: puedes recorrer las fábricas tradicionales de turrón y degustar productos artesanales únicos. Además, el entorno natural que rodea Jijona es idóneo para pequeñas rutas y miradores panorámicos.
Benitachell: acantilados únicos y la impresionante Cala Moraig
Tiempo desde Altea: 4045 minutos en coche.
Benitachell destaca por sus espectaculares acantilados y por una de las calas más impactantes de la Costa Blanca: Cala del Moraig. Este enclave, de aguas turquesas y rodeado de formaciones rocosas imponentes, es perfecto para los amantes del mar, el snorkel y el senderismo costero.
Además, puedes visitar la Cova dels Arcs, un espacio natural espectacular que atrae a fotógrafos y aventureros. El pueblo en sí es tranquilo y ofrece la posibilidad de disfrutar de vistas infinitas al Mediterráneo.
Sella: naturaleza pura y espíritu rural
Tiempo desde Altea: 4045 minutos en coche.
Situado entre montañas, Sella es uno de los pueblos cerca de Altea perfecto para desconectar en un entorno natural. Es muy conocido entre senderistas y amantes de la escalada, ya que desde aquí parten rutas emblemáticas como el Sendero Botánico o caminos que bordean impresionantes barrancos.
Su pequeño casco urbano, tranquilo y acogedor, refleja el espíritu rural de la Marina Baja. Sella es perfecto para una visita diferente, lejos del turismo habitual.
Tárbena: un rincón mallorquín en la Marina Alta
Tiempo desde Altea: 3035 minutos en coche.
Tárbena es uno de los pueblos más peculiares y encantadores del interior, conocido por su herencia mallorquina. Tras la repoblación del siglo XVII, el pueblo conservó costumbres, arquitectura y gastronomía que recuerdan a Mallorca.
Sus calles empedradas, sus miradores y su entorno natural lo convierten en un destino lleno de autenticidad. Además, su cocina tradicional es famosa: platos como la sobrasada, los buñuelos o el arròs brut se han convertido en reclamos gastronómicos.
¿Qué pueblos cerca de Altea vas a visitar?
Los pueblos cerca de Altea ofrecen una variedad impresionante de experiencias: desde paisajes naturales únicos hasta cascos históricos llenos de encanto mediterráneo. En apenas unos minutos puedes descubrir lugares sorprendentes que harán que tu escapada a la Costa Blanca sea todavía más especial.Y si deseas disfrutar de este entorno con la máxima comodidad y privacidad, te invitamos a explorar nuestro alquiler vacacional de villas de lujo en Altea, Benissa, Moraira, Benitachell y Calpe. Estaremos encantados de asesorarte personalmente para que encuentres el alojamiento perfecto y vivas unas vacaciones inolvidables.
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