Monumentos de Benitachell
Piedra tosca y una iglesia que se ilumina al caer la noche. Benitachell tiene historia de la que aún se vive, y si sabes mirar, la encuentras en cada rincón.
Benitatxell no es de los que presumen, pero si te das un paseo por su centro, verás que cada rincón tiene algo que decir. No hace falta guía, solo tiempo, curiosidad y ganas de mirar con calma.
- El Ayuntamiento
Una fachada de piedra tosca blanca, tres plantas y un escudo que preside desde lo alto. No es un edificio monumental, pero tiene esa presencia que tienen los edificios bien plantados. El ayuntamiento es el punto de partida ideal para empezar a recorrer el núcleo histórico.
- El Portalet
Un pequeño acceso entre casas que da entrada a la plaza de la iglesia desde atrás. Antiguamente, esta era una de las puertas de la zona amurallada medieval. Si cruzas por ahí, no solo entras al centro histórico, también accedes a un mirador con vistas abiertas hacia la bahía de Xàbia, el Montgó, el cabo de Sant Antoni y las montañas del interior.
- Iglesia de Santa María Magdalena
Está justo en la parte más alta del pueblo. Por fuera, piedra tosca, cúpula azul y blanca, campanario alargado con su reloj y su cruz. Por dentro, blanco, dorado y un barroco suave que no empalaga. Se siente recogida y luminosa a la vez.
¿Consejo? Vuelve por la noche. Con la iluminación encendida, parece flotar sobre el pueblo.
- Oratorio Jaime Llobell
Una pequeña ermita del siglo XIX que nació para dar refugio. Su fundador, el sacerdote Jaime Llobell, la pensó como espacio para los más necesitados. Después de pasar por daños en la Guerra Civil, fue restaurada en los 70. Hoy, es un lugar de culto discreto, con un patio tranquilo, plantas y bancos donde sentarse a simplemente estar.