Cova dels Arcs
Roca, mar y luz. Poco más. Y no hace falta más.
Si estás en la Cala del Moraig, asómate hacia la derecha. Ahí está la Cova dels Arcs, una de las formaciones naturales más impresionantes y fotografiadas de toda la Costa Blanca. Tres arcos de piedra tallados por el agua durante siglos, una cúpula abierta al cielo y un juego de luz que cambia a cada hora del día.
Puedes llegar andando desde la cala, o si te va la aventura, también en kayak o buceando. Hay una pequeña escalera que baja hasta las rocas, y aunque el acceso no es difícil, mejor lleva escarpines o cangrejeras porque el suelo resbala y no merece la pena jugársela por una foto.
La cueva es tan espectacular como sencilla. No hay taquillas, ni entradas, ni horarios. Solo tú, el mar, y ese haz de luz que se cuela desde arriba como si alguien hubiera dejado una linterna encendida.