Playa de la Fustera
Pequeña, fácil, bien cuidada y con una cueva que enmarca el Peñón, así es esta joya de Benissa.
La Fustera no necesita presentaciones si ya has pisado Benissa Costa, pero si no la conoces, empieza aquí. Es una cala recogida, de arena fina y con aguas claras como pocas. Está rodeada de vegetación, protegida y pensada para que todo el mundo pueda disfrutarla.
Tiene Bandera Azul y Premio Ecoplayas, pero lo que realmente le da carácter es su entorno. Desde un rincón de la cala puedes llegar caminando a la Cova de la Fustera, una cueva de 10 metros de altura con vistas al Peñón de Ifach y al azul del Mediterráneo. Vale la mini aventura.
Si lo tuyo es el snorkel, aquí hay posidonia a puñados y fondos con vida. Y si prefieres quedarte en la orilla, hay servicios náuticos, merenderos bajo los pinos, parque infantil y chiringuito. Todo cerca, todo fácil.
La playa está adaptada para personas con movilidad reducida, con baño asistido, silla anfibia y muletas disponibles. Y si te interesa algo más que tumbarte, al lado tienes la Casa dels Cents Vents, con la oficina de turismo y el Aula del Mar, donde se organizan actividades sobre sostenibilidad y naturaleza.