Conoce la isla de Tabarca y su historia
En la Costa Blanca hay lugares curiosos y que enamoran a primera vista, y la isla de Tabarca es, sin duda, uno de ellos. Pequeña, tranquila, llena de historia y rodeada de aguas turquesas, es una joya del Mediterráneo que merece ser descubierta con calma. Hoy queremos hablarte de sus orígenes y los detalles más prácticos para organizar su visita.
¿Dónde está la isla de Tabarca?
La isla de Tabarca se sitúa a unos 22 kilómetros al sureste de Alicante, frente a la localidad de Santa Pola. Es la única isla habitada de toda la Comunidad Valenciana y pertenece al municipio de Alicante. Con tan solo 1.800 metros de largo y 400 de ancho, Tabarca combina lo mejor de un enclave natural protegido con una interesante carga histórica.
Gracias a su cercanía con puntos estratégicos del litoral alicantino, es un destino ideal para una excursión de un día, especialmente si se encuentra alojado en alguna de nuestras villas de lujo en Calpe, Moraira, Benissa o Altea.
Un viaje en el tiempo: historia de la isla de Tabarca
La historia de la isla de Tabarca es tan sorprendente como fascinante. En el siglo XVIII, el rey Carlos III decidió fortificarla y repoblarla con familias de pescadores genoveses que habían sido liberados del cautiverio en Túnez. Estas familias provenían de la isla de Tabarka, situada frente a las costas de Túnez, y de ahí el nombre actual de nuestra isla alicantina.
Para proteger a los nuevos habitantes, se construyó una muralla que todavía se conserva parcialmente y que delimita el núcleo urbano. El recinto amurallado, junto a su iglesia barroca, las antiguas casernas y las puertas de acceso, ha sido declarado conjunto histórico-artístico.
Pero la historia de Tabarca no empieza ahí. En siglos anteriores fue refugio de piratas berberiscos, y sus calas eran utilizadas como escondite de embarcaciones para realizar asaltos en la costa.
Este pasado, lleno de episodios de resistencia, repoblación y defensa, convierte a Tabarca en mucho más que un simple destino de playa: es un espacio cargado de historia.
Cómo llegar a la isla de Tabarca
Llegar a la isla de Tabarca es sencillo, hay ferris disponibles, y forma parte del encanto de la experiencia. Existen varias opciones de transporte marítimo desde distintos puntos del litoral:
- Desde Santa Pola: es la ruta más corta y frecuente. En apenas 15-20 minutos estarás en la isla. Hay lanchas rápidas, catamaranes e incluso embarcaciones con fondo de cristal.
- Desde Alicante, Torrevieja, Guardamar o Benidorm: también existen conexiones regulares, aunque con un trayecto más largo (de 45 minutos a más de una hora).
- En barco privado: si prefieres una experiencia más exclusiva, puedes optar por alquilar una embarcación y fondear en las cercanías de la isla, en las zonas permitidas.
Es recomendable consultar los horarios con antelación, especialmente en temporada alta, y llevar sombrero, protección solar y agua, ya que en los meses estivales el sol es intenso.
Qué ver y hacer en la isla de Tabarca
A pesar de su pequeño tamaño, Tabarca ofrece una variedad de atractivos para todos los gustos. Estas son algunas de las experiencias imprescindibles:
Pasear por el casco histórico
Recorrer las calles empedradas del pequeño núcleo urbano es como adentrarse en otra época. Las casas encaladas, la iglesia de San Pedro y San Pablo, las antiguas murallas y las puertas de entrada como la de San Rafael o la de San Miguel nos transportan al siglo XVIII.
Disfrutar de sus playas y calas
La playa principal, de aguas transparentes y arena gruesa, es ideal para darse un baño tranquilo. Pero si buscas un entorno más natural y aislado, las calas rocosas del sur de la isla ofrecen paisajes más vírgenes y perfectos para practicar snorkel.
Buceo y snorkel en la reserva marina
Tabarca fue la primera reserva marina declarada en España (1986) y sus fondos marinos están extraordinariamente bien conservados. La biodiversidad es notable, y es habitual ver meros, doradas, pulpos y posidonias. Si te gusta el submarinismo o el snorkel, esta es una experiencia imperdible.
Probar su gastronomía local
No puedes irte de Tabarca sin probar su famoso caldero tabarquino, un sabroso plato marinero de arroz y pescado. Los restaurantes de la isla ofrecen menús de calidad con productos frescos del mar. Es recomendable reservar en temporada alta, ya que la afluencia de visitantes es elevada.
Un entorno natural protegido
Además de su valor cultural, la isla de Tabarca es también un enclave de gran interés ecológico. Forma parte de una reserva marina protegida y es zona de paso para numerosas aves migratorias. También destaca por su vegetación dunar y la recuperación de ecosistemas marinos gracias a la protección establecida.
Por ello, se ruega respetar las normas de conservación, no dejar residuos y evitar pisar zonas con flora endémica.
Consejos para la visita
- Lleva calzado cómodo si deseas recorrer los caminos rocosos fuera del núcleo urbano.
- Es recomendable evitar las horas punta (de 12h a 15h) si quieres una visita más tranquila.
- Tabarca no cuenta con cajeros automáticos, por lo que es preferible llevar efectivo.
- Aunque existe alojamiento en la isla, la mayoría de visitantes regresan el mismo día.
¿Dónde alojarse para visitar Tabarca?
Si está pensando en visitar la isla de Tabarca durante sus vacaciones en la Costa Blanca, te recomendamos quedarte en uno de nuestros exclusivos alojamientos de lujo en la zona norte de Alicante: villas con piscina privada en Altea, Benissa o Moraira, rodeadas de naturaleza y con vistas al mar. Así, podrás ir a pasar un día a Tabarca, más que suficiente para disfrutarla, y luego recorrer el resto de la costa a tu ritmo, ¡así conocerás bien la zona!
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